lunes, 26 de noviembre de 2012

Sus Ojos

Cuando Miguel se miraba al espejo se veía a sí mismo cara a la pared, cuando miraba a su interior veía su sombra partida en dos. Y todos los sentimientos y sensaciones que sentía se desparramaban delante de sus ojos como el mapa de una batalla, y todos los amigos que conoció a lo largo de su travesía pierden todo sentido en medio de la inundación. Y todos los recuerdos se apelotonaban como una vieja película en blanco y negro, como las que veía su tío antes de la guerra, y todos los colores se funden en un solo color. Miguel no oía lo que le decían los otros cuyos labios se movían, pero eran mudos, su boca aullaba palabras vacías, los otros tenían oídos, pero eran sordos. Los otros. Desde ningún sitio hacia la ceguera, desde la oscuridad hacia el sol. Desde su cabeza hacia su corazón, desde la locura hacia las estrellas. Miguel no dormía, ni siquiera lo intentaba, un millón de pesadillas le perseguían y acosaban. Tal vez olvidó sus oraciones antes de acostarse o tal vez las repitió demasiadas veces. dios sabía su nombre de memoria. Y todas las rosas en su bolsillo, algunas empaquetadas, algunas embotelladas, Miguel sacó la espada de la roca. Y sus dos manos apuntaban al cielo, y sus cabezas al Edén. Miguel me miraba con sus ojos vacíos. Sus ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario