Escucho un tren cada hora o así, me recuerda que pronto he de partir
Debo irme pero a donde no sé, el tren me recuerda que sigo vivo.
No tengo que hacerlo pero quiero hacerlo, si pudiera lo haría
volaría hasta esas montañas cuando sale la luna, tal vez el tren me lleve hasta allí.
Esperaba al sol, le esperaba todos los días, y todas las noches
bebía café para no dormirme, la cafeína me matará de un ataque al corazón.
Ella trabajaba en la cantina, me trajo una naranja y una taza de té
en un jarro guardaba sus temores y me dijo que nunca había sido tan libre.
Pienso en tí cada vez que escucho a ese tren, ese tren que me podría haber llevado tan lejos
tan lejos como tú me llevaste, pero el tren y tú os habéis ido.
Estan seco, nunca lluevo, tan solo una tormenta de vez en cuando
no ha llovido desde hace siete años, el océano parece tan lejano.
Escucho un tren cada hora o así...
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